Cómo funciona el autoconsumo colectivo
Una única instalación en la cubierta comunitaria abastece a los vecinos que se adhieren y a los servicios comunes. Cada participante recibe un porcentaje de la energía producida según un acuerdo de reparto, que puede ser fijo o variar por horas, y lo que no consume se compensa en su factura.
Los vecinos que no participan no asumen ningún coste, y la comunidad puede incorporar nuevos participantes más adelante actualizando el acuerdo de reparto ante la distribuidora.
Qué mayoría hace falta en la junta
Instalar renovables en elementos comunes es uno de los acuerdos más fáciles de aprobar: la Ley de Propiedad Horizontal lo permite con el voto favorable de un tercio de los propietarios que representen un tercio de las cuotas. No hace falta unanimidad ni mayoría simple.
Además, quien no vote a favor no paga la instalación, y puede sumarse después abonando su parte actualizada. Preparamos para el administrador la documentación de la junta: propuesta técnica, coste, ahorro estimado por vivienda y el texto del acuerdo.
Ayudas FACTOR 2026 para comunidades: hasta el 70 %
Las comunidades de propietarios son de los clientes mejor tratados por la convocatoria FACTOR del Govern balear: la fotovoltaica puede llegar al 70 % de ayuda, el almacenamiento con baterías se mueve entre el 30 % y el 45 %, y los puntos de recarga del garaje llegan al 70 %, con un máximo de 2.500 € por punto.
Hay que sumar las bonificaciones municipales de IBI e ICIO, que en muchos ayuntamientos de Mallorca se aplican también a los edificios en régimen de propiedad horizontal. Preparamos y presentamos toda la documentación.
Quién puede participar
Pueden sumarse los vecinos del edificio y también los locales comerciales de los bajos, que suelen tener un consumo diurno estupendo para el autoconsumo. La normativa permite además incorporar consumidores próximos: a menos de 500 metros, con la misma referencia catastral o conectados al mismo centro de transformación.
En urbanizaciones con varios bloques esto abre la puerta a una sola instalación que reparta entre todos, en lugar de una por edificio.
Empezar por las zonas comunes
El ascensor, el alumbrado de escaleras y garaje, las bombas de agua y la depuradora de la piscina consumen a diario y sobre todo de día, así que son el mejor punto de partida: la comunidad ahorra desde el primer mes sin depender de cuántos vecinos se adhieran.
Una instalación de 20 kWp en la azotea de un bloque en Palma produce unos 31.500 kWh al año. Solo con los servicios comunes ya se cubre una parte importante de la factura de la comunidad, y el resto se reparte entre los vecinos participantes.
Recarga de coche eléctrico en el garaje
Instalar un punto de recarga en una plaza propia no necesita aprobación de la junta: basta con comunicarlo a la comunidad. Lo que sí conviene es planificar el garaje entero de una vez, con una línea preparada y un sistema que gestione la potencia, para que los siguientes vecinos solo tengan que enchufarse.
Si la comunidad tiene placas, los coches pueden cargar con el excedente solar del mediodía, que es la energía más barata del día.
Para administradores de fincas
Trabajamos habitualmente con administradores de Palma y de toda Mallorca. Un solo interlocutor técnico, propuesta lista para llevar a la junta, gestión de ayudas, legalización y un informe de producción que puedes adjuntar a la memoria anual de la comunidad.
Te acompañamos en todo el proceso
Sabemos que el mayor obstáculo es ponerse de acuerdo. Por eso te ayudamos desde el primer día:
- Estudio técnico y económico del edificio, con el ahorro por vivienda
- Presentación clara para la junta de propietarios
- Acuerdo de reparto y documentación para la distribuidora
- Instalación, legalización y gestión de ayudas
- Monitorización y soporte para el administrador de fincas